19 mayo 2007

Viajes 2
Aquella noche sonó que el era su abuelo, el filosofo, vio desde su cuerpo todo lo que su mente fue capaz de crear. Empezaron a viajar debajo del nivel del mar, metros y metros, hasta kilometros. Después de bajar unos 1200km encontraron la superficie marina, con dos pequeñas luces que llevaban en el barco veían el suelo, todo tierra. Ni un alma. entonces fue cuando todo empezó a ir mal, la escotilla parecía ceder, el joven intento hacer fuerza para cerrarla pero vio como la presion le vencía, la escotilla saltaba y todos morían. Aquel sueño suyo se acabo convirtiendo en una pesadilla. Solo despertarse cojio el libro y empezo a leer, le aogaba la sonsacó de pensar que eso es lo que le paso a su avuelo. Abrio el libro por donde reposaba el punto. Empezo a leer - Cuando llevábamos unos minutos bajando, la nave empezó a crujir levemente, no nos preocupamos pues era normal, la presión aumentaba progresivamente ahí fuera. Al no ver nada decidimos encender uno de los dos focos que llevábamos, eramos conscientes de que solo podríamos estar un par de horas dentro del submerjible, eso era lo que nos permitia la capacidad de aire que llevábamos. Tan solo encendimos uno de los focos, pues si se estropeaba tendríamos uno de repuesto para poder volver. El cronometro que llevábamos corría, y nosotros nos dirigíamos al fondo marino con la máxima velocidad posible. después de 20minutos descendiendo encontramos el suelo. En ese preciso momento detuvimos la elice, y mi ayudante encendió las elices dirigibles, solo nos permitían permanecer establemente y movernos a poca velocidad por el fondo. Empezamos a buscar por el suelo, al ver solo tierra me empecé a desesperar, habíamos gastado mucho en la expedición, debíamos obtener nuestros frutos, sino abría sido todo un fracaso. Ya llevábamos 30 minutos en el submerjible desde que cerramos la escotilla, 20 buscando en el fondo, cuando de repente encontramos una pequeña pieza de cerámica enterrada en la tierra, movimos la nave para iluminarla con el foco u vimos que se trataba de un botijo griego. Habíamos encontrado la pista clave para pensar que la información del mapa no era una simple broma. Seguimos buscando hasta encontrar los restos del barco. Ahí en medio del fondo y reposando se encontraba, parecia que sus marineros tuvieran que salir a recibirnos. Decidí correr el riesgo de encender el segundo foco para poder hacer fotografías. Lo encendimos y pudimos observar el verdadero tamaño de la nave, que en su día seguramente era la mas veloz, por el mástil que tenia. Si el barco estaba ahí que nos hacia pensar que el tesoro no estaba cerca? era una lastima que aun no dispusiéramos de material acertado para poder entrar en la nave. Ya había pasado la hora. Después de gastar todo el papel fotográfico, cerramos el primer foco y empezamos a subir. El viaje de vuelta fue tranquilo y menos ruidoso que el de ida. decidimos no contar a nadie lo del tesoro, tan solo era un barco undido. Llegamos a nuestro barco, tras unos 10 minutos de labores para dejar el submarino bien puesto dentro de la nave pudimos salir, automáticamente fui a rebelar mis fotografías, eran extraordinarias, volvía a estar ahí abajo. Decidí guardar el mapa en la caja fuerte junto las fotografías. Al día siguiente volveríamos al puerto, el submarino seria entregado a la marina, y nosotros volveríamos a nuestras humildes vidas, como si nada hubiéramos echo-
Lo he echo en un momento, no me gusta, criticas constructivas i destructivas serán vienbenidas
Creo que aqui termina esta historia del tesoro, quizas derive en otras pero ya no se que mas hacer. Se aceptan ideas. Gracias por leer.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si això fos una peli... ara el nen trobaria les fotos i el mapa i aniria a buscar el tresor...(és el que esperava llegir quan he començat)pero yo no digo nada... jajajaja

Alep un petonet. Continua així!!!!